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TESTIGO Diagnóstico y expediente de daños en vivienda
Sección 04

Comunidades de propietarios

Cuando el daño cruza una pared o un forjado, la conversación deja de ser técnica y pasa a ser también documental. Aquí está qué reunir antes de escribir a nadie.

En un edificio de vecinos, un mismo daño abre tres conversaciones a la vez: con tu aseguradora, con la del origen y con la propia comunidad. Las tres se atascan en el mismo punto: nadie ha acreditado de dónde viene el agua.

Por eso estas dos guías tratan de lo mismo desde ángulos distintos. La primera, de cómo documentar un episodio y estrechar hipótesis sin picar nada ni acusar a nadie. La segunda, de dónde está escrito qué es común y qué es privativo en tu edificio concreto, porque no lo decide el sentido común sino el título constitutivo.

La ley se cita por artículo y enlazada al BOE, incluida la parte incómoda: la Ley de Propiedad Horizontal no resuelve automáticamente quién paga cuando una instalación privativa daña a un vecino. Eso depende del origen, de la culpa y de las pólizas, y decirlo claro ahorra meses.

Gotas de agua formadas a lo largo de una fisura en el techo de una vivienda
Fotografía de archivo Gotas formándose a lo largo de una fisura del techo. Agua libre y goteo activo son la señal de que la observación doméstica ha terminado: se documenta y se avisa. atramos · Wikimedia Commons (originalmente Flickr) · CC BY 2.0 · Ficha de origen · Recortada y ajustada por TESTIGO
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