Grietas, fisuras y movimientos
Una fisura no se juzga por lo fea que es, sino por su trayectoria, por lo que la acompaña y por si se mueve. Aquí están el método de observación y el registro que lo hace comprobable.
Una grieta de dos milímetros que lleva quince años parada dice algo muy distinto de una de medio milímetro que ha aparecido este invierno y crece cada mes. La fotografía de hoy no las separa: sólo lo hace una serie de medidas con fecha. Por eso lo primero que publicamos aquí no son remedios, sino métodos de seguimiento.
Hay una cosa que esta sección no hace y conviene decirla desde el principio: no clasifica la gravedad de un daño estructural. Existen clasificaciones profesionales y se aplican con criterio, contexto y conocimiento de la estructura; usarlas en casa con una galga produce falsa tranquilidad o alarma injustificada por igual. Lo que sí se puede hacer sin riesgo es observar bien, medir con método y saber reconocer las señales que significan que hay que llamar hoy.
En esta sección
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Fotografía de archivo Cómo observar una grieta: trayectoria, anchura, evolución y señales de urgencia
Qué mirar antes de medir, cómo medir para que la medida sirva, qué testigos existen y qué señales significan que el seguimiento ha dejado de ser lo urgente.
Publicada · Rev. 01 · 06/09/2026
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Fotografía de archivo Cómo crear y mantener un registro de seguimiento de una grieta
Qué columnas hacen falta, cómo instalar el punto de medida, cada cuánto medir y cómo leer la forma de la serie sin convertirla en un diagnóstico.
Publicada · Rev. 01 · 06/09/2026