Saltar al contenido
TESTIGO Diagnóstico y expediente de daños en vivienda
Sección 02

Grietas, fisuras y movimientos

Una fisura no se juzga por lo fea que es, sino por su trayectoria, por lo que la acompaña y por si se mueve. Aquí están el método de observación y el registro que lo hace comprobable.

Una grieta de dos milímetros que lleva quince años parada dice algo muy distinto de una de medio milímetro que ha aparecido este invierno y crece cada mes. La fotografía de hoy no las separa: sólo lo hace una serie de medidas con fecha. Por eso lo primero que publicamos aquí no son remedios, sino métodos de seguimiento.

Hay una cosa que esta sección no hace y conviene decirla desde el principio: no clasifica la gravedad de un daño estructural. Existen clasificaciones profesionales y se aplican con criterio, contexto y conocimiento de la estructura; usarlas en casa con una galga produce falsa tranquilidad o alarma injustificada por igual. Lo que sí se puede hacer sin riesgo es observar bien, medir con método y saber reconocer las señales que significan que hay que llamar hoy.

Fisurómetro de dos direcciones con escala graduada pegado sobre una grieta de una pared
Fotografía de archivo Fisurómetro de dos direcciones instalado sobre una grieta. La escala graduada convierte una observación en un dato comparable: sin referencia de medida, dos fotografías tomadas con meses de diferencia no demuestran movimiento. FIGEX · Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0 · Ficha de origen · Recortada y ajustada por TESTIGO
Guías publicadas

En esta sección

Herramientas

Llevar la serie