Registro de seguimiento de una grieta o una humedad
Una fisura no se juzga por la anchura de hoy, sino por la diferencia con la de dentro de tres meses. Esta herramienta produce ese registro y describe la variación entre la primera lectura y la última, sin interpretarla.
Registro de seguimiento de una grieta o una humedad
Una fisura no se juzga por la anchura de hoy, sino por la diferencia con la de dentro de tres meses. Esta herramienta produce ese registro fechado, y una hoja en blanco por si prefieres llevarlo a mano. No interpreta las medidas ni clasifica la gravedad.
Por qué una sola medida no dice nada
Una fisura de dos milímetros que lleva quince años parada y otra de medio milímetro que apareció este invierno y crece cada mes son dos cosas distintas, y la fotografía de hoy no las distingue. Lo que las separa es la serie: la misma medida, en el mismo punto, con el mismo instrumento, repetida durante meses.
Por eso el registro exige fecha en cada lectura y pide anotar el instrumento y el tiempo que hacía. Una fisura puede abrir y cerrar con la temperatura sin que nada esté fallando, y sin esa columna es imposible saber si lo que has medido es movimiento o es julio.
La herramienta ordena las lecturas por fecha y describe la diferencia entre la primera y la última. Describe: no interpreta. Que una medida aumente no significa por sí solo que el daño sea grave, ni que no lo sea. El método completo de observación está en cómo observar una grieta y el de mantenimiento del registro en cómo llevar el seguimiento.
- No clasifica la gravedad. No asigna categorías de daño ni umbrales de alarma: eso exige conocer la estructura, y lo hace un técnico competente.
- No predice la evolución futura a partir de las lecturas pasadas.
- No sustituye la instalación de testigos ni una inspección presencial.
- Si el daño avanza rápido, aparecen desprendimientos o hay deformaciones, el registro deja de ser lo urgente.